DIARIO DE TERUEL/ MARCOS NAVARRO / Alcañiz/ La planta de valorización energética alimentada a base de carbón de bajo poder calorífico que Samca quiere instalar en Ariño, empleando de forma di
recta a 50 personas e indirecta a otras 100, está en el aire debido a la incertidumbre del futuro del sector del carbón. Hasta que no se produzca un cambio en la normativa europea que hoy por hoy vincula las ayudas estatales a la producción al cierre de las minas en el 2018, la compañía no iniciará la inversión, presupuestada en 80 millones de euros.
Actualmente la empresa minera, que participa en un 90% en la sociedad Teisa (Tecnologías energéticas Integradas SA) promotora de la planta, ha firmado las cartas de compromiso de cierre de sus explotaciones mineras en el horizonte del 2018 que pedía el Ministerio de Industria para otorgarle los 19,5 millones de euros que recibirá este año para compensar desfases entre costes de producción e ingresos por la venta de carbón a la central térmica de Endesa en Andorra.
Y es que, en virtud de la actual reglamentación de Bruselas, la situación actual del sector está abocada al cierre de las explotaciones en esa fecha. Por tanto, si no se produce el vuelco normativo por el que presionan Aragón, Castilla y León y Asturias, Samca no acometerá la inversión.
El responsable técnico del proyecto, Raúl Martín, aseguró ayer a este diario que la incertidumbre del momento “condiciona la viabilidad” de la planta.
Martín explicó que el proyecto depende de que haya explotaciones mineras durante muchos años, ya que “es un proyecto de tecnología innovadora que trabaja con carbón de bajo rango”.
--
Más información en la edición impresa
FUENTE: Diario de Teruel, www.diariodeteruel.net






