Me fascina el don de Omar. Recoge del suelo los papeles que están escritos de puño y letra aunque estén sucios. Le da igual la lista de la compra que la nota de un recado. Echa un vistazo y si los trazos no le proporcionan nada interesante, se desprende de ellos sin más.
A Gabriela le adivinó la operación de muelas de juicio. A Rus que le daba vergüenza contarnos como perdió la cartera en Londres.
Decía que las letras desnudan el alma de uno. Yo pensaba que al conocernos le resultaba más fácil marcarse el farol. Pero con los desconocidos era igual de hábil. Con el tiempo había aprendido a guardarse muchas de las cosas que leía entre líneas, sobre todo porque asusta que cotilleen en tu vida sin permiso.
Yo no me explico que buscaba. Un día encontró uno en el que ponía algo tan simple como "A las cinco en la Diagonal". Omar empeñado que el tipo que lo había escrito planeaba un atraco de los grandes. Qué era el colmo que no le creyese. Quería avisar a la policía y todo, de tan seguro que estaba. Que montasen un dispositivo con patrullas. Más que radiante, parecía un gato enjaulado al que no hacen caso y chilla.
Desde ese acierto todavía le tengo más respeto. Quizá miedo.
Lo cierto es que cuando ahora me piden que firme en un papel o que tome nota de cualquier cosa digo que no aprendí a escribir. Jamás tiro ningún papel en el que haya puesto algo sin haberlo triturado. La suerte no puede acompañarme dos veces seguidas.
Tener un amigo como Omar es un peligro. Me pregunto cuando tardará en saber lo mío.
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Autor: saxpy
- (Relato Finalista I Certamen de Relatos Hiperbreves de Fufosa http://www.fufosa.org/relatosbreves ).





