OPINIÓN. Ana Belén Andreu
Pasan los días y los meses y todavía me recorre un escalofrío por el cuerpo cuando pienso que en Alcañiz se celebró un premio de Moto GP y que éste lo tendremos hasta el 2.016.
Recuerdo la semana previa al I Gran Premio y aun oigo ese rumor que avanzaba que algo iba a suceder en Alcañiz. Rumor que se escuchaba en todo Aragón, parte de España y del mundo; para mí comparable con el ruido de los motores acercándose.
Los medios de comunicación con sus programaciones especiales ilusionaron a la población. Aragón se estaba preparando para el mayor acontecimiento mediático de su historia. Pero todos no estaban contentos. Izquierda Unida, con el máximo representante de Aragón a la cabeza, se reía del hasta entonces rumor, con ese gesto de desprecio que les caracteriza cuando hablan de muchas cosas, entre ellas Motorland. A este desmán solo le encuentro explicación tras su estrategia política de decir “no” por sistema a cuestiones de interés y todavía más si el PAR tiene algo que ver en esas cuestiones. De igual forma, lo ocurrido durante esta legislatura con las sonrisas, miradas y mofas en los plenos, ante la intervención de los concejales del PAR.
Durante la pasada campaña electoral IU hizo un programa político que no ha sido capaz de llevar a cabo. Durante estos días piensan más en la prescripción de los cumplimientos, que en el cumplimiento de las prescripciones que ellos mismos se marcaron.
Lo que si cumplen a raja tabla es en lo de llevar la contraria. Si unos dicen “pro”, IU dice “anti”, si decimos “adelante” ellos “atrás”, contra el “mejor”, ellos “peor”. Lo dicho: “no” por sistema.
Hay un dicho que afirma que “querer es poder”, y estoy de acuerdo con ello. Pero para manejar ese poder hay que saber, o sino rodearse y asesorarse de los que saben, lo contrario pasa factura. Como les pasará factura a quienes criticaron tanto a Motorland y ahora tratan de subirse a toda costa a un proyecto que marcha a toda velocidad, pero que a su vez sigue siendo despreciado con desmesura y bajeza por sus acólitos locales.
Lo bueno es que el ciudadano se acaba dando cuenta de estas cosas y estoy convencida de que los empresarios y los trabajadores, en definitiva muchos alcañizanos han podido comprobar durante cuatro años, quien promete y quien cumple, quien acelera y quien frena.
Ana Belén Andreu
Portavoz PAR Ayuntamiento de Alcañiz






