Extremar la máxima precaución para evitar incendios forestales es la petición del Departamento de Medio Ambiente para este verano ante el aumento de temperaturas y las tormentas. Éste recuerda que está prohibido hacer fuego al aire libre y la obligación de no tirar colillas encendidas en el monte.
Aunque durante todo el año debe mantenerse la máxima precaución para evitar incendios forestales, el verano es la época del año más peligrosa, debido a que las altas temperaturas y la escasez de precipitaciones provocan una fuerte desecación de la vegetación. El Departamento de Medio Ambiente pide extremar las precauciones ante la previsión de tormentas con abundante aparato eléctrico y aumento de las temperaturas.
El Departamento de Medio Ambiente recuerda que, en cumplimiento de la Orden sobre prevención y lucha contra incendios forestales, está prohibido hacer fuego al aire libre desde el 1 de abril hasta el 15 de octubre. En estas fechas únicamente está permitido usar el fuego en barbacoas cerradas por cuatro paredes y tejado donde sea posible la estancia de personas (tipo caseta) y que tenga chimenea con matachispas.
BUENAS PRÁCTICAS
El Departamento de Medio Ambiente quiere recordar especialmente ahora en el comienzo del periodo estival la necesidad de desarrollar buenas prácticas en el entorno natural, tanto por parte de los visitantes como de los agricultores que en este periodo desarrollan tareas de la cosecha.
Así, se recuerda la obligación de no tirar colillas encendidas en el monte ni por las ventanillas del coche, guardar los desperdicios en una bolsa de basura y tírala en un contenedor o llévarla a casa; no circular con vehículos fuera de los caminos autorizados, ni los estaciones sobre hierbas secas o maleza. El Departamento de Medio Ambiente recomienda llevar teléfono móvil y avisar al teléfono 112 ante cualquier incidencia, así como colaborar con los colectivos profesionales de vigilancia y prevención de incendios forestales. Si se vive en una casa cercana al monte, es necesario mantener limpio el tejado y alrededores de hojas, ramas secas, vegetación arbustiva y herbácea y basuras, así como vigilar las barbacoas constantemente hasta que las cenizas estén totalmente apagadas.
El Departamento de Medio Ambiente recuerda también el especial papel de los agricultores y ganaderos, protagonistas activos en la conservación del medio natural y un valioso aliado en la prevención de incendios. Por ello, el Gobierno de Aragón y los sindicatos agrarios trabajan conjuntamente en la sensibilización de este colectivo para fomentar unas prácticas agrícolas, especialmente ahora en la época de cosecha, que reduzcan el riesgo de incendios.







